Cuando escuchamos la frase “no leo libros escritos por mujeres”
sorprende que actualmente, cuando experimentamos cambios de pensamiento,
paradigmas, construcciones sociales sobre el rol de la mujer, la
inclusión cada vez mayor de comunidades que difunden la diversidad
sexual, la apertura de espacios libres de violencia, mesas de diálogos y
conferencias sobre feminismo, perspectiva de género, feminicidios,
entre otros, esta frase sólo provoca un retroceso en el avance que han
logrado miles de mujeres alrededor del mundo por visualizar su trabajo.
El 2014 se consideró uno de los años esenciales para leer a las mujeres,
según el periódico The Guardian, lo llamaron #ReadWoman con la
intención de incorporar a más autoras en las mesas de novedades,
presentaciones, encuentros internacionales y, sobre todo, en los hábitos
de lectura.

Es por ello que podemos afirmar que este año también
se perfila para que las escritoras se apropien y llenen esos espacios
que se les han negado, sólo por el hecho de no ser hombres, de rebajar
el talento de su narrativa al definirlo como “escritura de mujer”, como
si ésta tuviera género, a pesar de que a lo largo de la Historia se ha
considerado un oficio “de hombres”, a pesar de que ellas siempre han
escrito desde la resistencia, a pesar de que aún existe una disparidad a
la hora de publicar un menor número de libros de autoras.
Resulta,
entonces, necesaria la publicación de estas novelas de dos grandes
escritoras que te recomendamos añadas a tu lista de próximas lecturas.
“La carne” de Rosa Montero
Rosa
Montero es una escritora española que ha ganado diversos premios en
todo el mundo; además es periodista. Su obra se caracteriza por abordar
la condición humana desde distintas perspectivas. En “La carne” todo
comienza con una maliciosa revancha sentimental. Soledad Alegre, una
madura y exitosa comisaria de exposiciones, está despechada con su
amante, Mario. Así que contrata los servicios de acompañante de Adam
Gelman en una página de
escorts de lujo, sólo para exhibirse
junto a él en estreno de la ópera “Tristán e Isolda”, de Wagner, a la
que asistirá Mario. No pretende más que darle celos y aunque la tarifa
del acompañante es alta, no lo duda.
Sin esperarlo, un suceso
violento e imprevisto lo complica todo, y da inicio a una relación
inquietante, volcánica y, quizá, peligrosa entre Soledad y Adam. Se
sucederán los encuentros y crecerá la tensión de esta intriga emocional,
al mismo tiempo que ella debe lidiar con los vaivenes de su vida
laboral al preparar una gran muestra sobre Escritores malditos en la
Biblioteca Nacional.
Desde el humor, pero también con la rabia de
quien se rebela contra los estragos del tiempo, Soledad reflexionará
sobre el fracaso, la necesitad de amar y de la vida entendida como un
lance fugaz en el que se debe devorar o ser devorado.
“La Novena” de Marcela Serrano
Este libro es ganador del Premio Sor Juan Inés de la Cruz, y Marcela Serrano es una escritora chilena que también ha trabajado
en diversos ámbitos de las artes visuales, especialmente en
instalaciones y acciones artísticas —como el body art—; sus novelas han
sido traducidas a distintos idiomas y algunas llevadas al cine. Se
dedica a escribir historias que siempre tienen como protagonistas a
mujeres.
“La Novena” narra el relato de un accidente
absurdo producido por Miguel Flores, un estudiante universitario, y es
detenido en una protesta contra la dictadura de Pinochet. Tras unos días
en el calabozo del cuartel policial, es enviado a una zona agrícola
cercana a la capital, pero aislada de toda actividad política.
Sin
recursos y obligado a armar a diario en el retén de Carabineros, sus
días transcurren en soledad y con el mínimo para subsistir. Su presencia
genera temor u odio entre los lugareños, salvo en Amelia, una mujer de
mediana edad, viuda y dueña del fundo La Novena. Ella acoge al relegado,
le abre las puertas de su casa y con ello las de un mundo cultural y
social que representa todo lo que Miguel más detesta. Poco a poco la
relación entre ellos hace que él cuestione sus prejuicios, en tanto que
sus sentimientos pasan del profundo deseo de odiarla a una atracción y
un vínculo permanente. Pero el azar y la actividad política de Miguel
provocarán un giro en extremo doloroso e irreparable para ambo